En materia de restaurantes Valladolid destaca por la calidad de sus materias primas. La ciudad de Castilla y León se caracteriza por su clima seco que permite la producción de cereales como el trigo, el centeno o la cebada. Por eso, es habitual que en los diferentes bares y restaurantes de la ciudad acompañen sus platos de puchero con panes con Marca de Garantía como el Lechuguino o el pan de Cuatro Canteros. La cocina vallisoletana se asienta sobre los principios de la gastronomía mediterránea, reconocida por sus beneficios para la salud y el bienestar, sus platos contienen alimentos de origen vegetal y animal para configurar una dieta equilibrada, sana y variada.

El embutido de cerdo: con sello propio

Todos aquellos que se encuentren en Valladolid de viaje o de paso hacia otra ciudad, no podrán evitar ir de compras y llevarse de recuerdo a sus casas una muestra del embutido vallisoletano. Otro modo de probar embutidos, como la morcilla de Valladolid, es en sus pinchos; un paseo por el barrio de La Antigua solo puede terminar con una visita a alguno de sus bares de tapas, ya que Valladolid se enorgullece de acoger el concurso anual de El Pincho de Oro. En el Restaurante Santi es posible degustar diferentes pinchos tradicionales que se han adaptado a la actualidad.

Asados y otros platos para calentar el cuerpo

Aunque los amantes del pescado pueden disfrutar del sabor de la trucha o del bacalao, en los restaurantes de Valladolid lo que más destaca son las recetas de carne. En la Parrilla San Lorenzo y en otros asadores típicos es posible degustar los matices de un buen cochinillo asado o de unos contundentes chuletones de buey. Clásicos en la cocina castellana son las sopas de ajo o sopas castellanas, unos de los platos calientes más populares de la gastronomía española y que servirán para calentar el estómago en los duros inviernos. Sin embargo, los restaurantes en Valladolid son muy variados y acogen a paladares de todos los gustos. En sus calles es posible encontrar gastronomías procedentes de todo el mundo, como la crepería eh voilà!, que ofrece recetas con orígenes franceses.

Platos típicos en compañía de un buen vino

Parte de la provincia de Valladolid es conocida como la Tierra del vino, y es que aquí es donde nacen los vinos con denominación Ribera del Duero, Rueda o Toro, que incluyen vinos tintos, espumosos o blancos para acompañar a los platos más tradicionales. Las panaderías y restaurantes en Valladolid son famosos por su afición al dulce y por la producción de repostería, por eso, lo ideal para acabar una comida es degustar alguno de sus tradicionales postres, ya sean sus buñuelos, hojaldres, bombones artesanales o los polvorones de Tordesillas.

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