Los tratamientos de botox han revolucionado el mundo de la medicina estética, puesto que logra resultados sin mediación de cirugía. Su secreto está en las propiedades relajantes de la toxina botulínica, una proteína que se aplica sobre algunos músculos de la cara para reducir determinadas arrugas y lograr así una expresión más natural. Para los interesados en un tratamiento de botox Valencia cuenta con clínicas y profesionales sobradamente cualificados; es el caso de la Clínica Zurich, que se encarga de aconsejar y asesorar al paciente antes incluso de la primera sesión.

¿Cómo funciona un tratamiento de botox?

Los tratamientos con botox en Valencia, al igual que ocurre con otros como las infiltraciones & fillers, son sencillos y rápidos. Tras una primera limpieza y desinfección de la piel, se aplica una crema anestésica para reducir las posibles molestias. A continuación, se realizan las infiltraciones de líquido con toxina botulínica mediante una aguja muy fina y se comprueban los primeros resultados en la expresión, para asegurarse de que las arrugas localizadas se han minimizado. Las zonas a tratar son principalmente los ojos, el entrecejo, la frente y sus laterales, lo que se conoce como cola de cejas. Si los profesionales detectan asimetrías o alguna imperfección en la expresión, procederán a corregirla. En cualquier caso, se llevan a cabo consultas posteriores para el seguimiento y revisión del tratamiento.

Ventajas de los tratamientos de botox

A diferencia de otros tratamientos estéticos como el lifting, el botox no precisa cirugía, que implicaría además un ingreso ambulatorio de uno o varios días en clínica. En este proceso, el paciente acude a la sesión, que no suele ser superior a una hora, y posteriormente regresa a casa. En cualquier caso, los médicos especialistas dan una serie de recomendaciones que el paciente deberá seguir en casa. Otra de las ventajas es que sus resultados en el rostro son inmediatos, aunque no son permanentes. De hecho, la duración media de un tratamiento de botox es de seis meses, por lo que se suelen realizar dos sesiones al año para que el tratamiento tenga continuidad. Por último, una tercera ventaja es que el organismo es capaz de reabsorber ese líquido con toxina botulínica, eliminándolo por vía renal.

Cómo complementar un tratamiento de botox

Esta técnica antiarrugas tiene resultados satisfactorios en la mayoría de los casos, pero no es el único método de rejuvenecimiento facial sin cirugía que existe en la actualidad. Quienes quieran complementar un tratamiento de botox en Valencia, pueden informarse acerca de la blefaroplastia para tratar la caída de los párpados superiores, que también se realiza en diversas clínicas de la ciudad. De todos modos, son los médicos especialistas los que se deben ocupar de analizar cada caso y asesorar al paciente acerca de otros tratamientos estéticos, pues existen ciertas limitaciones puntuales, especialmente en embarazadas y en personas que sufren enfermedades neurológicas. Determinadas alergias también pueden ser un impedimento para este tipo de técnicas estéticas sin cirugía.

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