La guía de masajes definitiva

20 de abr. de 2018

Tienes un dolor de cuello que no desaparece. O te ha dado un tirón jugando con los niños. O has tenido un montón de trabajo recientemente. Cualquiera que sea la razón, un masaje parece, y normalmente es, una de las mejores maneras de relajarte cuando estás estresado. Hay casi un número infinito de tipos de masaje para cada dolencia, y cada uno tiene sus particularidades. Antes de reservar tu siguiente (o primer) masaje, echa un vistazo a esta guía para descubrir lo fundamental.

¿Cuáles son los beneficios de los tratamientos de masaje?

Mientras que la mayoría asumiría (correctamente) que uno de los principales beneficios de un masaje es la sensación física de relajación, la verdad es que hay muchos más. Los efectos pueden empezar en tu cabeza, mientras el cerebro manda señales a tu cuerpo para que se relaje, lo que prepara tus músculos para el masajeo y los beneficios que le siguen.

Si nos centramos en los beneficios físicos del masaje, un masaje para corredores es un buen ejemplo con el que empezar. Los tratamientos terapeúticos para corredores tienen una amplia variedad de beneficios, entre los que se encuentran la recuperación del daño causado por los entrenamientos, mejorar la circulación y aumentar el rango de movimiento de las articulaciones. Básicamente, te hacen sentir muchísimo mejor.



¿Qué tipos de masajes puedo elegir?

Las clases de masaje entre las que puedes elegir son prácticamente ilimitadas, y varían entre los que requieren poco más que los movimientos largos y fluidos típicos de los masajes suecos, a aquellos que pueden necesitar de piedras calientes, o aceites de aromaterapia.

Así que tienes muchas opciones. Y mientras que la mayoría de los masajes pueden adaptarse a las necesidades específicas de la dolencia que se desee tratar,  lo más probable es que quieras saber un poco más sobre los principales estilos de masaje antes de hacer una reserva.

Echa un vistazo a esta lista de los tipos de masaje más comunes, con una rápida explicación de cada uno de ellos.:

  • Masaje sueco: es el tipo más común de masaje; the most common type of massage; el profesional amasa los músculos en profundidad para relajar tensiones en los músculos y así ayudar a los clientes a relajarse.
  • Masaje de tejidos profundos: técnicas de amasamiento intensas aplicadas con el objetivo de alcanzar las capas internas del tejido muscular.
  • Masaje con piedras calientes: pequeñas piedras calientes son colocadas en la espalda del cliente con el fin de destensar los músculos y prepararlos para el masaje.
  • Masaje de reflexología: un masaje de pués que utiliza puntos de presión con el objetivo de aliviar tensiones y dolencias.
  • Masaje tailandés: Un tratamiento que se realiza completamente vestido, y en el que el masajista somete al usuario a una serie de intensos estiramientos de todo el cuerpo.


¿Cual es el protocolo apropiado durante un masaje?

Si no estás acostumbrado a recibir masajes, la idea de desprenderte de tu ropa y tener a alguien tratando tus músculos probablemente suena un poco extraño. Recibir un masaje es una actividad que tiene como objetivo proporcionar relajación y colocar el foco exclusivamente sobre ti, así que conocer algunos consejos acerca de los protocolos clave de un masaje te podrán ser de gran ayuda a la hora de mejorar la experiencia.

  • Permanece con la ropa que te haga sentir cómodo. ¿No te apetece desprenderte de tu ropa interior? ¡No tienes por qué hacerlo! Lleva aquello que te haga sentir cómodo.
  • Asegúrate de haberte duchado ese día. A nadie le apetece tocar a alguien que está empapado en sudor, o sucio, aunque sea su trabajo. Tu terapéuta de masajes te lo agradecerá.
  • Habla con el profesional. Esto quiere decir que debes hacer saber a tu terapéuta de masajes si existe alguna lesión o condición de la cual debería saber antes de iniciar el tratamiento.
  • No hables con el profesional. Únicamente si no deseas hacerlo — no tienes que sentirte obligado a charlar si no te apetece.

¿Cuánto cuesta un masaje?

Por lo general, el precio de un masaje varía entre 60€ y 85€. Esto depende de varios factores, incluyendo tu localización, el tipo de masaje que recibas, y el nivel de certificación del terapéuta de masajes al que vas a acudir.