Un facial es un tratamiento de belleza enfocado a restablecer una tez saludable y mantener una piel radiante. Pueden realizarse con funciones estéticas (reafirmar la piel, eliminar espinillas o reducir ojeras) o terapéuticas, para tratar casos de acné, eczema, psoriasis o envejecimiento prematuro de la epidermis. La mayoría de los tratamientos básicos implican una limpieza para deshacerse de las células muertas, la utilización de un tónico para limpiar la suciedad y desbloquear los poros y una humectación final para hidratar y dar brillo a la piel. La mayoría de los salones de tratamiento facial en Barcelona también incluyen un masaje de la cara y el cuello. Los tratamientos más avanzados implican la utilización de diversos productos como cremas, geles, aceites, mascarillas e incluso chorros de oxígeno, según el tipo de piel y los resultados que se pretendan alcanzar.

Clínicas de tratamiento facial en Barcelona

Si se busca dónde conseguir un buen tratamiento facial Barcelona tiene la respuesta en su amplia oferta de salones profesionales como Bell-Natur o Mandarina Estètic donde los tratamientos para el rostro se combinan con otros tratamientos de belleza corporal, masajes y otras terapias integrales. Los tratamientos faciales que pueden encontrarse en los salones estéticos de la capital catalana incluyen limpieza facial básica, mascarillas reafirmantes con ácido hialurónico, tratamientos vitamínicos para atenuar arrugas o cicatrices, peeling químico, tratamientos con efecto lifting de colágeno y elastina, oxigenoterapia y muchas otras alternativas.

La limpieza facial básica

La limpieza facial básica que se realiza en los salones de tratamiento facial en Barcelona tiene la finalidad de limpiar, descongestionar, tonificar, hidratar y reafirmar la piel del rostro, eliminando las células muertas y las impurezas y dejándola tersa y saludable. Este tratamiento generalmente comienza por una limpieza profunda para descongestionar los poros removiendo el maquillaje, las cremas e impurezas adheridas a la piel, producto de la contaminación ambiental. El siguiente paso es una exfoliación para eliminar las células muertas y exponer las capas sanas de la piel. El tercer paso consiste en la aplicación de vapor al rostro. No solo ayuda a limpiar los poros en profundidad sino que además hidrata las capas profundas y superficiales de la piel. Como último paso se realiza la colocación de un producto humectante.

El peeling químico

Uno de los tratamientos faciales más corrientes, y que evita el paso por el quirófano, es el peeling químico, una técnica utilizada para mejorar la apariencia de la piel de la cara, el cuello o las manos, en la que se aplica una solución química que hace que la piel se exfolie y se desprenda, llevándose consigo algunas marcas, arrugas o cicatrices y revelando una capa de piel nueva debajo. Las sustancias más utilizadas para realizar esta técnica son los ácidos glicólico, hialurónico y ferúlico, siendo el primero el más comúnmente usado. No hace falta decir que, por la naturaleza del método, es importante acudir a expertos cualificados para conseguir los mejores resultados.

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