Estamos muy acostumbrados a desplazarnos y a conocer lugares a través de medios de transporte terrestres, pero todos hemos sentido curiosidad alguna vez por saber lo que se siente al volar. Cuando uno sube a un globo aeroestático y este empieza a ascender, nos sentimos libres. La paz y el silencio reinan en el aire, alrededor de unos 1.000 kilómetros por encima de la tierra. En Barcelona ciudad, está prohibido el vuelo de globos aeroestáticos, pero a pocos kilómetros de la capital nos encontramos zonas espectaculares donde sí está permitido. Además de que existe la posibilidad de que un 4x4 nos recoja en el centro de la capital catalana, podemos elegir entre múltiples opciones de vuelo: vuelvo a la carta, vuelvo aventura, vacaciones en globo... para que elijas la opción que más se adapte a lo que deseas.

Un paisaje idílico

Para realizar este tipo de actividades, es importante que se den unas condiciones climatológicas adecuadas. Esta provincia, con temperaturas suaves todo el año y un clima agradable, es el lugar perfecto para esta experiencia, ya que la llegada del invierno no impide el disfrutar de la bella orografía catalana desde el aire. Vic, Puigcerdá, Igualada o La Noguera, entre otras, presentan paisajes de ensueño y condiciones óptimas.

Diferentes opciones

En la variedad está el gusto, y es por ello que en lo que respecta a vuelos en globo Barcelona pone a tu disposición distintas alternativas. Los vuelos festivos son globos majestuosos y divertidos para montar en una plaza y elevarlo 25 metros, aproximadamente, subiendo de entre 2 a 4 personas. Si deseas optar por tu propia ruta, existe la posibilidad de preestablecer camino especial y sobrevolar tus paisajes favoritos. Otra opción que cada vez está más de moda son las vacaciones, con las que podrás viajar en globo durante varios días recorriendo los lugares más hermosos de España y alojándote en Paradores Nacionales. Un auténtico lujo para todos los sentidos.

Historia y modernidad

La primera noticia que se tiene sobre el vuelo de un globo es del brasileño Bartolomeu de Gusmão, que en 1709 hizo una demostración de cómo ascendía un globo no tripulado en Lisboa. Aunque el primero en España ascendió en Madrid, a día de hoy la localidad barcelonesa de Igualada es la sede del European Balloon Festival, que desde 1997 es la concentración más grande de globos aeroestáticos de España y también del sur de Europa. También en esta localidad está la segunda empresa más importante de fabricación de estos curiosos medios de transporte.

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