Masajes relajantes corporales de 30 o 60 minutos para una persona con hasta un 50% de descuento
Sonia
Un masaje corporal en Lobeya Estética es la pausa ideal para quien quiere apagar el mundo y encender solo el placer sensorial
La vida puede ser bastante agitada, ¿verdad? A veces es necesario detenerse y recargar energías.
Qué ofrecemos
- Opción de 1 o 2 masajes relajantes corporales de 30 o 60 minutos para una persona.
Todos los masajes son de cuerpo completo y están pensados para aliviar el estrés, reducir la tensión muscular, mejorar la circulación, promover la relajación profunda y revitalizar cuerpo y mente.
Por qué elegir esta oferta
Porque hay días en los que el cuerpo pide pausa, y esta propuesta lo sabe bien. En Lobeya Estética, cada sesión invita a soltar el ritmo frenético con el toque justo de placer. No se trata solo de relajarse, sino de sentir cómo la piel responde, cómo el ambiente envuelve y cómo el tiempo se detiene solo para una persona. Aquí, los masajes no siguen rutinas, se adaptan al momento, al estado de ánimo, al deseo de bajar el volumen al mundo por un rato.
Un masaje corporal en Lobeya Estética es la pausa ideal para quien quiere apagar el mundo y encender solo el placer sensorial
La vida puede ser bastante agitada, ¿verdad? A veces es necesario detenerse y recargar energías.
Qué ofrecemos
- Opción de 1 o 2 masajes relajantes corporales de 30 o 60 minutos para una persona.
Todos los masajes son de cuerpo completo y están pensados para aliviar el estrés, reducir la tensión muscular, mejorar la circulación, promover la relajación profunda y revitalizar cuerpo y mente.
Por qué elegir esta oferta
Porque hay días en los que el cuerpo pide pausa, y esta propuesta lo sabe bien. En Lobeya Estética, cada sesión invita a soltar el ritmo frenético con el toque justo de placer. No se trata solo de relajarse, sino de sentir cómo la piel responde, cómo el ambiente envuelve y cómo el tiempo se detiene solo para una persona. Aquí, los masajes no siguen rutinas, se adaptan al momento, al estado de ánimo, al deseo de bajar el volumen al mundo por un rato.