1, 2 o 3 sesiones de microlifting facial de vitaminas con Dermapen hasta 60% de descuento para 1 persona
Pepi
El poder del Dermapen ilumina el rostro y transforma la piel con vitaminas
¿Puede un rostro ganar firmeza y elasticidad en pocas sesiones?
Qué ofrecemos
- El microlifting facial de vitaminas con Dermapen se presenta en 1, 2 o 3 sesiones para potenciar la piel a medida.
Todos los tratamientos comparten la aplicación de cócteles de vitaminas y ácido hialurónico, que penetran gracias al sistema de microagujas del Dermapen. La diferencia radica en el número de sesiones, que amplifica los efectos acumulativos en firmeza, textura y luminosidad.
Cada sesión tiene una duración aproximada de 45 minutos.
Por qué elegir esta oferta
El Dermapen activa la producción natural de colágeno y transforma el rostro con una firmeza renovada. Cada microcanal abre paso a un chute de vitaminas que despiertan la piel y la llenan de vida. La mirada gana frescura, las líneas finas pierden protagonismo y las cicatrices se atenúan con delicadeza. La textura se suaviza, el tono se equilibra y el resultado es una luminosidad natural que no necesita filtros. Un tratamiento que convierte la rutina estética en un ritual de brillo propio.
El poder del Dermapen ilumina el rostro y transforma la piel con vitaminas
¿Puede un rostro ganar firmeza y elasticidad en pocas sesiones?
Qué ofrecemos
- El microlifting facial de vitaminas con Dermapen se presenta en 1, 2 o 3 sesiones para potenciar la piel a medida.
Todos los tratamientos comparten la aplicación de cócteles de vitaminas y ácido hialurónico, que penetran gracias al sistema de microagujas del Dermapen. La diferencia radica en el número de sesiones, que amplifica los efectos acumulativos en firmeza, textura y luminosidad.
Cada sesión tiene una duración aproximada de 45 minutos.
Por qué elegir esta oferta
El Dermapen activa la producción natural de colágeno y transforma el rostro con una firmeza renovada. Cada microcanal abre paso a un chute de vitaminas que despiertan la piel y la llenan de vida. La mirada gana frescura, las líneas finas pierden protagonismo y las cicatrices se atenúan con delicadeza. La textura se suaviza, el tono se equilibra y el resultado es una luminosidad natural que no necesita filtros. Un tratamiento que convierte la rutina estética en un ritual de brillo propio.